09 Feb No sólo hay que sobrevivir, sino crecer
"Podríamos tomar todo lo bueno de la historia y sus lecciones para impulsar nuestra economía y tener un despunte interesante en materia de franquicias". Después de la II Guerra Mundial, dos de los países más damnificados fueron Japón y Alemania. Las pérdidas humanas y de infraestructura dejaron un hueco enorme en la humanidad y en el poder adquisitivo de sus habitantes y, por ende, en sus economías. Sin embargo, estos países no sólo se reconstruyeron en pocos años, sino que se volvieron potencias mundiales. Otro ejemplo: Israel, nación que ha vivido diversas confrontaciones civiles desde su nacimiento en 1948. Pasó de ser reconocido por la exportación de naranjas y el turismo internacional a ser considerada hoy como una potencia en innovación tecnológica y soluciones biomédicas, entre otras. ¿Cómo lo lograron? Las acciones en Japón y Alemania fueron certeras: se impulsaron empresas nacionales específicas valiéndose del talento humano. “La infraestructura humana proporciona un entorno...